viernes, 24 de septiembre de 2010

" Líder y sus creativas alfombras mágicas "


Precoz. Tiene 25 años y ya la rompe en el exterior. Líder Barzola, es un joven que salió de su natal Junín en busca de oportunidades. Gracias al telar y a su empresa de alfombras cosecha muchos éxitos.

Llamarse Líder Barzola no fue una casualidad de la vida. Fue su destino. Un presentimiento que María Orihuela, su madre, sintió desde el momento que lo llevaba en su vientre, allá por 1985. No se equivocó.

Desde pequeño, Líder llevó su nombre “bien puesto”. Destacó en el colegio y era respetado por sus compañeros. Como todo buen cabecilla, era capaz de dar el primer paso y convertir en hechos sus incipientes anhelos, como aquel que tuvo cuando decidió dejar a los 15 años su querido San Pedro de Cajas, en Junín, y viajar a Lima en busca de nuevas oportunidades. El telar le dio aquello.

“Alfombras mágicas”
La familia Barzola Orihuela se dedicaba a producir tapices de pared con lana de ovino. Entre sus ocho miembros, incluido Líder, obtenían un total de S/. 300 para costear a duras penas los gastos de quince días. Pero las cosas cambiarían en el 2005. 
El novel Líder, con apenas 17 años y dos en el arte del telar, tuvo una idea oportuna pero radical: “Vengan todos a Lima… podemos iniciar un negocio propio de alfombras”, ¿alfombras?… Con ciertas reticencias, los Barzola aceptaron.

Desde entonces, padre, madre y hermanos se levantan muy temprano para teñir la lana de alpaca o llama con el color que el cliente solicita. Cuando seca la materia prima, forman varios “caytes” (ovillos) para proceder con la manufactura de las alfombras.

A continuación, fijan los hilos en los extremos del telar de madera y la magia comienza... alfombras multicolores, cuadradas, circulares y fusiformes surgen del ir y venir de los dedos extasiados… no importa qué tan complicado sea el diseño. Líder no teme afrontar retos nuevos.

Exportación de calidad
El trabajo que emprende Líder y compañía se dirige al mercado extranjero a través de una empresa intermediaria. La simbiosis dio un resultado exitoso. Su familia vive estable y su empresa no solo creció en infraestructura (cuenta actualmente con nueve telares), sino también adquirió el reconocimiento tras su formalización. Desde enero del 2010, su negocio es conocido como “Alfombras San Antonio”, en alusión al patrón venerado en su tierra. ¡Le tengo mucha fe, me ayudó mucho y lo seguirá haciendo!, afirma seguro.

Con 25 años, Líder tiene hoy mucho que agradecer. Solo una alfombra de medianas proporciones (3.81 x 2.74 m) puede venderla a US$ 670. Sin embargo, esta maravilla de lana puede ser cotizada en el exterior, hasta siete veces más que su precio original. !Y vaya que tiene demanda! Tal es así que, en un mes puede obtener cerca de US$ 7mil. No obstante, su éxito no lo ciega. Aún tiene mucho que dar. “Mi meta es crecer... la empresa y las siete personas que la conforman deben hacerlo también. Ahora deseo exportar sin intermediarios, señala.

La historia de Líder es una exitosa historia empresarial, que nos muestra una vez mas que mediante la perisistencia y la lucha podemos llegar a alcanzar o estar muy cerca de lo que anhelamos. Como ya se dijo, Lider lleva su nombre muy bien puesto, pues ha demostrado ser una persona capaz de afrontar sus distintos problemas y principalmente ha liderado el camino que lo esta llevando al éxito.
Veamos a Líder como un ejemplo de vida.

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